TEJIENDO DESDE EL CORAZÓN DE TOTONACAPAN
La cestería es una de las técnicas artesanales más antiguas y comunes en todo el mundo, ubicándola incluso antes de la aparición de la agricultura, al relacionarla con las actividades propias de los grupos nómadas tales como la recolección de frutos, la caza y la pesca.
En México, la cestería es una artesanía de origen prehispánico pero enriquecido con nuevas técnicas y combinaciones de materiales surgidas a raíz de la conquista.
Así, las técnicas utilizadas actualmente no son idénticas a las precolombinas pero encuentran ahí sus raíces. El sincretismo de elementos de la cultura indígena y española reflejado en el trabajo artesanal fue una respuesta ante el violento choque de la conquista para reafirmar su identidad y conservar su creatividad y su relación con la naturaleza.
La artesanía cumple entonces una función utilitaria pero también social al convertirse en un símbolo de tradición, pertenencia e identidad, sobre todo algunos productos de origen prehispánico como los petates y los huacales.
Los artesanos que trabajan la cestería están distribuidos por todo el territorio nacional, los materiales con los que trabajan varían, palma, bejuco, jonote, hoja de mazorca. También la calidad y los diseños son rasgos estéticos característicos de cada región.
Las artesanas de San Miguel Tzinacapan crean sus artesanías utilizando el bejuco y la fibra del árbol del jonote, actividad que ha sido transmitida de generación en generación. Recientemente, se ha utilizado la hoja de mazorca, totomoxtle, en sus artesanías. Surgió del ingenio y la necesidad de una artesana de la comunidad de San Miguel Tzinacapan, doña Tayde Carrillo.
Jonote
El árbol de jonote está ampliamente distribuido por el territorio nacional pero se registran más en San Luis Potosí, Tabasco, Veracruz y Puebla, al presentar zonas bioclimáticas propicias para su reproducción como la selva alta, selva baja y bosques mesófilos. Puede existir a varias altitudes, pero es más abundante por encima de los 1000 metros (Heike, 2006), característica de algunas zonas del municipio de Cuetzalan. El jonote es un árbol de crecimiento rápido que se propaga por semillas o estacas y mide entre 12 y 14 metros, tardando cuatro años para alcanzar esa altura; sin embargo, a partir de los dos años se puede utilizar para la artesanía, lo que obliga a sembrarlo constantemente.
Totomoxtle
El maíz ha sido parte fundamental de la vida del mexicano. Algunos grupos indígenas ubicaban la aparición del maíz como una gestación divina donde el dios del maíz era sinónimo de vida (Florescano, 2006) Los mitos de la creación que identifican el origen de los granos con el nacimiento de la vida transmiten el mensaje de que los seres humanos y las plantas cultivadas nacieron en la propia tierra, incluso algunos grupos nahuas establecen la equivalencia entre el cuerpo humano y la planta a la que llamaban nuestra carne (Heyden, 2006).
El maíz está presente constantemente en la vida de los grupos indígenas, como alimento diario además de estar presente en muchos rituales relativos al ciclo de cultivo del maíz, a su aparición y a las formas de prepararlo. Ahora también es un material más con el cual la creatividad y la sensibilidad de las artesanas indígenas se ponen de manifiesto en la creación de las artesanías. Esta es una materia prima que es aprovechada ya que todo el año se cuenta con ella y se evita de esta manera su desperdicio y se le da utilidad permitiendo obtener un ingreso a la familia.
Bejuco
El bejuco es una planta trepadora o liana muy resistente que crece trepando sobre otra. Son especies leñosas que presentan largos tallos con diferentes modificaciones para sostenerse sobre la planta. Hay diferentes tipos de bejucos; pueden ser gruesos o delgados y no todos sirven para la artesanía. Las artesanas de Tzinacapan siempre han conseguido el bejuco en el monte aunque como ellas mismos reconocen, cada vez hay que caminar más lejos para encontrarlo.
Una vez recolectado el bejuco, se deja secar al sol con su corteza durante aproximadamente un mes si el clima es lluvioso, y un poco menos si el clima es cálido. Ya para comenzar a trabajar con él, se quita o se limpia la corteza con un cuchillo o navaja; sólo se va limpiando el bejuco que se vaya a utilizar para la artesanía de ese momento, ya que si se limpia todo el bejuco, éste se vuelve más rígido y complica la elaboración de las artesanías.
Dependiendo del tipo de bejuco será la artesanía: con bejuco delgado pueden crearse pantallas para lámparas, forros para botellas y canastas; el bejuco más grueso sirve para formar las estructuras para las canastas, portarretratos e incluso muebles. En muchas ocasiones el bejuco se combina con el jonote para elaborar artesanías propias de la región.
El grupo de mujeres Siuamej Xonomatachijchiuanij (Mujeres que trabajan el jonote) elaboran cestería con fibras naturales -jonote, bejuco y hoja de mazorca (totomoxtle). La intención de este grupo es rescatar una técnica aprendida de generación en generación entre los pueblos indígenas que pone de manifiesto su creatividad, su relación con la naturaleza y su historia. Además, la elaboración de las artesanías cumple una función económica al ser un complemento en el ingreso familiar y en muchas ocasiones el único ingreso.
La localidad de San Miguel Tzinacapan se encuentra aproximadamente a 2.5km de la cabecera municipal de Cuetzalan, con una altitud de 860 msnm. La comunidad limita al norte con la comunidad de Reyes de Vallarta; al sur, con la comunidad de Tepetzinta; al poniente, con el municipio de Jonotla y al oriente, con la cabecera municipal.
Si va usted por carretera, diríjase por la autopista México- Orizaba, carretera núm. 150, pasando Puebla ya a 19 Km, tome usted la desviación a Acajete por la carretera núm. 129 hasta llegar a Tlatlauquitepec. Después siga el camino a Zacapoaxtla y de ahí continúe hasta Cuetzalan que está a 150 Km aproximadamente, en esta comunidad se toma un pequeño camino de terracería a la izquierda que lleva a San Miguel Tzinacanpan, aproximadamente a 15 minutos.
El nombre de “Tzinacapan” proviene de la lengua náhuatl y significa: “tzinaca” murciélago y “apan” poza, que significa “Poza de murciélagos”. En esta región existe como parte de los recursos naturales, los bosques de los cuales se obtienen finas maderas como la caoba, el cedro, el carboncillo, y otros árboles que los pobladores del lugar utilizan como combustible en el hogar, además se aprovechan recursos como el jonote y el bejuco para la creación de sus artesanías (Domínguez y Flores, 2004).
Las artesanías que se elaboran son servilleteros, tapetes de jonote y totomoxtle, cinturones, portacalientes canastos o machicoles, fruteros, maceteros, charolas, este tipo de piezas son de uso constante en los hogares, los modelos más recientes son las piezas de totomoxtle, tapetes y cinturones. Aun son pocas las integrantes del grupo que pueden trabajar con el totomoxtle, sin embargo las piezas que están elaborando con esta hoja, ha tenido gran demanda.
Las mujeres, niñas, niños, jóvenes hombres y mujeres recrean constantemente a través de sus artesanías una parte de su historia comunitaria y de su etnia, al mismo tiempo ponen de manifiesto creatividad, modernidad y tradición.